La soja texturizada es un producto elaborado a partir de la soja desgrasada y deshidratada, su origen se remonta a China, donde ya se consumía desde hace siglos.

Sin embargo, fue en la década de 1960 cuando la soja texturizada comenzó a popularizarse en Occidente como una alternativa a la carne.

 

Elaboración de la soja texturizada

La soja texturizada se produce mediante un proceso relativamente sencillo. Primero, los granos de soja se limpian y se les extrae el aceite. Luego, se someten a un proceso de extrusión, que implica cocinarlos brevemente a alta temperatura y presión, para luego enfriarlos rápidamente.

Este proceso le da a la soja texturizada su característica textura fibrosa y su capacidad para absorber líquidos y adquirir sabores.

 

Propiedades de la soja texturizada

La soja texturizada es conocida por ser un alimento altamente nutritivo. Contiene una buena cantidad de proteínas de alta calidad, equivalentes a las de la carne animal.

Esto la convierte en una excelente opción para aquellos que siguen una dieta vegetariana o vegana.

Además de su aporte proteico, la soja texturizada también es baja en grasas saturadas y no contiene colesterol, lo que la hace favorable para la salud cardiovascular.

También es una fuente notable de fibra, hierro, calcio y otros minerales esenciales. Asimismo, cuenta con fitoquímicos, como los isoflavones, que se han asociado con diversos beneficios para la salud.

 

Propiedades de la soja texturizada

Una de las mejores cualidades de la soja texturizada es su versatilidad en la cocina. Se puede utilizar como sustituto de la carne en platos como albóndigas, hamburguesas, chili, estofados y más.

Además, al absorber los sabores de los ingredientes con los que se cocina, se convierte en un ingrediente especialmente versátil.

Una de las mayores ventajas de la soja texturizada es su alto contenido de proteínas.

Alrededor del 50% de su composición son proteínas, lo que la convierte en una excelente opción para aquellos que deseen aumentar su ingesta de este nutriente sin consumir productos de origen animal.

También es una fuente de hierro, zinc, calcio y otros minerales esenciales.

No solo es beneficiosa para nuestra salud, sino que también puede contribuir a reducir el impacto ambiental de la producción de alimentos.

La producción de soja texturizada requiere menos recursos y genera menos emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con la producción de carne animal.

La soja texturizada es un alimento versátil y nutritivo que ha ganado popularidad en la alimentación vegana.

Su proceso de elaboración y sus propiedades nutricionales destacables la convierten en una opción saludable y respetuosa con el medio ambiente.

Incorporar la soja texturizada en nuestra dieta puede ayudarnos a disfrutar de una alimentación equilibrada, sin renunciar a la diversidad y la satisfacción culinaria.