Turismo para Veganos: como ser un turista responsable 

El turismo para veganos es una tendencia que lleva varios años creciendo. Tanto es así que hoteles, hostales, restaurantes, aerolíneas y cruceros han empezado a comprender que deben adaptarse al veganismo y ser sitios pet-friendly.

Si es la primera vez que escuchas el concepto pet-friendly (amigable con las mascotas) es todo aquel local, establecimiento, medio de transporte o lugar, que admite animales de compañía y les brinda un trato amable.

Lo que hace algunos años era la excepción que confirmaba la regla, hoy es una realidad. Cada vez son más las personas que alejan el sufrimiento animal de sus vidas.

 

Sostenibilidad: la carne le está haciendo daño al medio ambiente

Aparte de la salud, la ética y la empatía, hay una razón para ser vegano que a muchos se les escapa, la sostenibilidad. Y otra cosa que muchos olvidan o no saben, es que cada ser humano en este mundo tiene una huella de carbono

Y depende de cada uno de nosotros reducir esta huella al mínimo posible. Ahí es donde entra el juego el veganismo. 

Una dieta que deja de lado cualquier tipo de carne reduce la emisión de gases de efecto invernadero, el uso de tierras de cultivo, la acidificación, el uso de agua, entre otros factores. 

Lo que reduciría hasta un 70% nuestra huella de carbono, además de los beneficios que ya conoces: mejor salud y un trato más amable y justo hacia los animales.  

 

Turismo responsable

El veganismo, la sostenibilidad y el turismo responsable son tres conceptos que van de la mano. Los tres buscan que se respete y proteja el medio ambiente. 

El turismo responsable es aquel que busca minimizar el impacto negativo en el ecosistema, la cultura y economía del lugar que es visitado.

Las instituciones y negocios que promocionan y organizan los servicios turísticos, son los grandes responsables de disminuir este impacto negativo, pero nosotros como viajeros también podemos poner de nuestra parte. 

 

Como ser un turista vegano y responsable 

Tú, como un turista vegano y responsable, puedes contribuir al cuidado del medio ambiente y la cultura que visites ajustando tu organización y las actividades que vayas a realizar.

1. Elige tu transporte con antelación 

Elige el transporte que vas a usar tanto para ir al sitio donde vas a viajar, como el que vas a usar para trasladarte una vez que estés allí.

Hay aerolíneas que ofrecen comida vegana al comprar el billete aéreo, sobre todo las de larga distancia. Pero si no logras conseguir una que brinde este servicio, llévate algún snack para el viaje. 

También hay cruceros como el Oceania Cruises que ofrecen comida vegana para cada momento del día.  

2. Aprende sobre la gastronomía del país y su cultura 

Conocer los platos típicos del sitio que visitas, te permitirá elegir aquellos que sean veganos o incluso modificarlos un poco para convertirlos en una comida vegana. 

Los hoteles también son una buena opción para comer. Como mencionamos antes, son muchos los hoteles, restaurantes y posadas que se han adaptado para ofrecer platos veganos en su menú. 

3. Cuida la naturaleza de la zona 

Antes se decía que al lugar donde vayas de visita tenías que dejarlo igual como lo encontraste. Pero esto ya no es suficiente, ahora debemos intentar mejorarlo.

Recoge la basura que encuentres tirada, ya que probablemente nadie más lo hará y puede terminar dañando a algún animal o arrojando desechos que acaben llegando al mar y afectando tanto a la flora como a la fauna. No te lleves plantas, corales o conchas como recuerdo y recuerda no comprar cualquier producto proveniente de la naturaleza.

4. Contribuye con la economía local 

Intenta, en la medida de lo posible y de tus gustos personales, comprar productos y servicios propios del lugar que visites o, en su defecto, empresas grandes donde trabajen, en su mayoría, personas de la comunidad. 

Compra recuerdos artesanales, alójate en establecimientos locales y come en restaurantes autóctonos que ofrezcan comida vegana

Como puedes ver, se puede ser un turista vegano y responsable sin demasiado esfuerzo. Solo se necesita un poco de organización y motivación para hacer lo correcto.